Lávalas siempre al revés,
así los estampados y bordados se
conservan como el primer día.
Usa agua fría,
porque los goles se celebran con
emoción, no con calor en la lavadora.
Evita el suavizante y la secadora,
el tejido respira mejor al
natural.
Cuélgala a la sombra,
como cuando se descansa después del
partido.
No uses plancha directa sobre
estampados,
si necesitas planchar, hazlo por el
revés y a baja temperatura.
Guárdala doblada o colgada,
como una pieza que forma parte de tu
colección.